“¡Presente!”
Por
Marta Greenhoe-Kaufman,
trabajadora
social clinica, interprete medica y
legal registrada y coordinadora del
programa Latin American Services
Organization (LASO) de Savannah
.
“Oscar
Romero,” cantó uno de los líderes...“¡presente!”
Los 22,000 y más contestaron, mientras
levantaron sus cruces, flores, pancartas
y otros recuerdos. Ya empezó la vigilia
por las víctimas de los asesinatos y
masacres llevado a cabo por los alumnos
de la Escuela de las Américas (“SOA” por
sus siglas en inglés, fue cerrado en
2001. Después, se la abrió de nuevo bajo
el nombre “ Instituto de Cooperación
para la Seguridad Hemisférica”)
.
La vigilia que se celebra el domingo (19
de noviembre de 2006 afuera de los
portones de Fort Benning del Ejército de
los Estados Unidos, en Columbus,
Georgia) es el evento principal de la
“School of Americas Watch” y la
culminación de múltiples talleres,
ponencias, canciones, reuniones,
presentaciones artísticas y preparación
de los “super-títeres”. Este día solemne
se dedica a la memoria de las miles de
víctimas de América Central y del Sur
que se han muerto por los hechos de los
alumnos de la SOA. “Santiago Tuberquia
Muñoz, dos años de edad,”...“¡presente!”
“Deiner Andres Guerra, 11 años de edad,”...
“¡presente!” Desde el año 1946, la
Escuela de las Américas ha preparado más
de 60,000 militares provenientes de
países de América Central y del Sur,
enseñándoles técnicas de contra-insurgencia,
adiestramiento de francotiradores,
guerra psicológica, inteligencia militar
y tácticas de interrogación.
Oficialmente, sus blancos se identifican
como “enemigos” de gobiernos
establecidos y apoyados por los Estados
Unidos de América. Sin embargo, sus
víctimas son en gran parte los inocentes:
maestros/as, sindicalistas, religiosas,
estudiantes. Se ha identificado miles
más: pueblos enteros, niños/as, mayores
de edad, mujeres, los que aún no han
nacido. “María Isabel Amaya Claros, 8
meses, hija de Domingo Claros,”...“¡presente!”
Mientras sigue la lista de los nombres,
el peso de estas muertes, el dolor de
entender el papel que “mí” gobierno jugó
en sus muertes se vuelve abrumador.
Muchas lágrimas caen de muchos ojos.
¡El dolor de perder a un infante! ¿Es
posible que Domingo no sintiera ese
dolor? ¿o el dolor de la muerte de su
hijo, Cristino, que tenía solo 9 años?
¿o su hija de 5 añitos, María Dolores,
quien también falleció. Otra de sus
hijas, Marta Lilian Claros - ¡Marta - mi
nombre, mi tocaya! - murió aquel día.
Quizás Domingo no sintió el dolor de
perder sus cuatro hijos; él también
murió ese día. Fue un hombre joven, solo
tenía 29 años. “Martina Rodríguez, 35,
hija de Bonifacia Rodríguez y hermana de
Dionisia y Vilma Rodríguez,”...“¡presente!”
Pero, doña Bonifacia fue también
asesinada ese día - y ambas hermanas.
¡El dolor de escuchar esos nombres!
22,000 “¡presentes!” no comienzan a
borrar la responsabilidad por tantas
muertes. “Ruperto Chicas, 40, agricultor,
esposo de Martina Rodríguez,”...“¡presente!”
¿Él era el soldado? ¿Éste hombre de 40
años fue al que los soldados vinieron a
matar ese día? ¿Pero por qué también
mataron a su esposa? “Mirna Chicas, 10,
hija de Martina Rodríguez y Ruperto
Chicas,”...“¡presente!” “Niño, 6, hijo
de Martina Rodríguez y Ruperto Chicas,”...“¡presente!”
“Niña, 4, hiija de Martina Rodríguez y
Ruperto Chicas,”...“¡presente!” “Niño,
3, hijo de Martina Rodríguez y Ruperto
Chicas,”...“¡presente!” “Niño, 1, hijo
de Martina Rodriguez y Ruperto Chicas,”...“¡presente!”
Los nombres continuan; el canto
continua, mientras uno por uno llegamos
a los portones. Este año la multitud,
que incluye bebés en cochecitos,
personas en sillas de ruedas y personas
de mayor edad utilizando los andadores,
muchas monjas y otros religiosos/as, y
estudiantes, nos saludamos por tres
líneas de cerca que nos seperan de Ft.
Benning.
El personal militar se encuentra entre
la segunda cerca y la tercera, todos
equipados con rifles, chaquetas a prueba
de balas, varios estan en lo que los
militares llaman “recogerdores de
cerezas”. Otro personal nos sobrevuela
frecuentemente en helicopteros. Algunos
otros de esos recogedores de cerezas
estan afuera de los portones con mas
observadores. No se cuantos de ellos
estan alli; las ventanas son oscuras. ¿Qué
estan esperando que hagamos nosotros? ¿esto
podria asegurar semejante espectaculo de
fuerza? Los autoparlantes retumban
avdirtiendo a los de la marcha no entrar
a la base, que es propiedad federal.
Pero los altoparlantes no pueden
silenciar el clamor de “¡presente!”
“Elvira Márquez Chicas, 34, embarazada,
sobrina de Israel Márquez,”...“¡presente!”
“Hijo no nacido de Elvira Márquez,”...“¡presente!”
Mientras nos acercamos a los portones,
los nombres anuncian “niño/a desconocido/a”.
La descripción, “niño/a desconocido/a”
continua por casi 10 minutos. Cuando
llegan a los portones, muchos dejan sus
cruces tejidas entres el alambre; se
incluyen flores; un uniforme militar de
los EUA se deja colgado en la cerca.
¿Los soldados escuchan los nombres? Como
yo, ¿Se cuestionan la razón por la que
estos niños/as y ancianos fueron
asesinados? Ruego para que lo hagan. Los
nombres continuan por casi tres horas,
así como la marcha y así como las
lágrimas, los abrazos y el consuelo.
Tuve el honor a acompañar al Sr.
Margarito Esquino, representante de la
Asociación Nacional de Naciones
Indígenas de El Salvador. Él y su esposa
recibieron asilo político en los EUA
después de tres intentos a asesinarlo.
Durante la letanía de los nombres, de
momento él se paró y dijo, “¡Escuchen!
Están nombrando a mis compueblanos. ¡Ay,
Dios mío! ¡los nombres de mis propios
hermanos!” El Sr. Esquino habló desde la
tarima sobre su conocimiento íntimo de
los resultados de las enseñanzas de la
Escuela de las Américas. En la última
sesión del congreso antes de las
elecciones, el enmendado McGovern-Lewis
que propone eliminar el presupuesto de
la SOA / WHINSEC no se aprobó por una
margen de solo 15 votos. 34 de los
representantes que opusieron el
enmendado no volverán a ocupar sus
asiento en la próxima sesión. Esta
sugiere una buena probabilidad de que
los fondos para la SOA sean eliminados.
Si esta se logra, en las palabras
invocadas por el padre Roy Bolurgeois,
el fundador de la campaña para cerrar la
escuela, “En el año que viene, nos
deberiamos reunir para celebrar el
cierre de SOA.” ¡Ojalá! Marta Greenhoe-Kaufman
puede ser contactada en en el correo
electrónico: g8paz@earthlink.net Para
mas información sobre la Protesta Anual
de la Escuela de las Americas, por favor
visite: www.soaw.org