Miércoles 19 de Junio, 2013
Inicio > Opinión

“¡Presente!”

Por
Marta Greenhoe-Kaufman,
trabajadora social clinica, interprete medica y legal registrada y coordinadora del programa Latin American Services Organization (LASO) de Savannah

.

“Oscar Romero,” cantó uno de los líderes...“¡presente!” Los 22,000 y más contestaron, mientras levantaron sus cruces, flores, pancartas y otros recuerdos. Ya empezó la vigilia por las víctimas de los asesinatos y masacres llevado a cabo por los alumnos de la Escuela de las Américas (“SOA” por sus siglas en inglés, fue cerrado en 2001. Después, se la abrió de nuevo bajo el nombre “ Instituto de Cooperación para la Seguridad Hemisférica”)

.

La vigilia que se celebra el domingo (19 de noviembre de 2006 afuera de los portones de Fort Benning del Ejército de los Estados Unidos, en Columbus, Georgia) es el evento principal de la “School of Americas Watch” y la culminación de múltiples talleres, ponencias, canciones, reuniones, presentaciones artísticas y preparación de los “super-títeres”. Este día solemne se dedica a la memoria de las miles de víctimas de América Central y del Sur que se han muerto por los hechos de los alumnos de la SOA. “Santiago Tuberquia Muñoz, dos años de edad,”...“¡presente!” “Deiner Andres Guerra, 11 años de edad,”... “¡presente!” Desde el año 1946, la Escuela de las Américas ha preparado más de 60,000 militares provenientes de países de América Central y del Sur, enseñándoles técnicas de contra-insurgencia, adiestramiento de francotiradores, guerra psicológica, inteligencia militar y tácticas de interrogación.


Oficialmente, sus blancos se identifican como “enemigos” de gobiernos establecidos y apoyados por los Estados Unidos de América. Sin embargo, sus víctimas son en gran parte los inocentes: maestros/as, sindicalistas, religiosas, estudiantes. Se ha identificado miles más: pueblos enteros, niños/as, mayores de edad, mujeres, los que aún no han nacido. “María Isabel Amaya Claros, 8 meses, hija de Domingo Claros,”...“¡presente!” Mientras sigue la lista de los nombres, el peso de estas muertes, el dolor de entender el papel que “mí” gobierno jugó en sus muertes se vuelve abrumador. Muchas lágrimas caen de muchos ojos.


¡El dolor de perder a un infante! ¿Es posible que Domingo no sintiera ese dolor? ¿o el dolor de la muerte de su hijo, Cristino, que tenía solo 9 años? ¿o su hija de 5 añitos, María Dolores, quien también falleció. Otra de sus hijas, Marta Lilian Claros - ¡Marta - mi nombre, mi tocaya! - murió aquel día. Quizás Domingo no sintió el dolor de perder sus cuatro hijos; él también murió ese día. Fue un hombre joven, solo tenía 29 años. “Martina Rodríguez, 35, hija de Bonifacia Rodríguez y hermana de Dionisia y Vilma Rodríguez,”...“¡presente!” Pero, doña Bonifacia fue también asesinada ese día - y ambas hermanas. ¡El dolor de escuchar esos nombres! 22,000 “¡presentes!” no comienzan a borrar la responsabilidad por tantas muertes. “Ruperto Chicas, 40, agricultor, esposo de Martina Rodríguez,”...“¡presente!” ¿Él era el soldado? ¿Éste hombre de 40 años fue al que los soldados vinieron a matar ese día? ¿Pero por qué también mataron a su esposa? “Mirna Chicas, 10, hija de Martina Rodríguez y Ruperto Chicas,”...“¡presente!” “Niño, 6, hijo de Martina Rodríguez y Ruperto Chicas,”...“¡presente!” “Niña, 4, hiija de Martina Rodríguez y Ruperto Chicas,”...“¡presente!” “Niño, 3, hijo de Martina Rodríguez y Ruperto Chicas,”...“¡presente!” “Niño, 1, hijo de Martina Rodriguez y Ruperto Chicas,”...“¡presente!” Los nombres continuan; el canto continua, mientras uno por uno llegamos a los portones. Este año la multitud, que incluye bebés en cochecitos, personas en sillas de ruedas y personas de mayor edad utilizando los andadores, muchas monjas y otros religiosos/as, y estudiantes, nos saludamos por tres líneas de cerca que nos seperan de Ft. Benning.


El personal militar se encuentra entre la segunda cerca y la tercera, todos equipados con rifles, chaquetas a prueba de balas, varios estan en lo que los militares llaman “recogerdores de cerezas”. Otro personal nos sobrevuela frecuentemente en helicopteros. Algunos otros de esos recogedores de cerezas estan afuera de los portones con mas observadores. No se cuantos de ellos estan alli; las ventanas son oscuras. ¿Qué estan esperando que hagamos nosotros? ¿esto podria asegurar semejante espectaculo de fuerza? Los autoparlantes retumban avdirtiendo a los de la marcha no entrar a la base, que es propiedad federal. Pero los altoparlantes no pueden silenciar el clamor de “¡presente!” “Elvira Márquez Chicas, 34, embarazada, sobrina de Israel Márquez,”...“¡presente!” “Hijo no nacido de Elvira Márquez,”...“¡presente!” Mientras nos acercamos a los portones, los nombres anuncian “niño/a desconocido/a”. La descripción, “niño/a desconocido/a” continua por casi 10 minutos. Cuando llegan a los portones, muchos dejan sus cruces tejidas entres el alambre; se incluyen flores; un uniforme militar de los EUA se deja colgado en la cerca. ¿Los soldados escuchan los nombres? Como yo, ¿Se cuestionan la razón por la que estos niños/as y ancianos fueron asesinados? Ruego para que lo hagan. Los nombres continuan por casi tres horas, así como la marcha y así como las lágrimas, los abrazos y el consuelo.


Tuve el honor a acompañar al Sr. Margarito Esquino, representante de la Asociación Nacional de Naciones Indígenas de El Salvador. Él y su esposa recibieron asilo político en los EUA después de tres intentos a asesinarlo. Durante la letanía de los nombres, de momento él se paró y dijo, “¡Escuchen! Están nombrando a mis compueblanos. ¡Ay, Dios mío! ¡los nombres de mis propios hermanos!” El Sr. Esquino habló desde la tarima sobre su conocimiento íntimo de los resultados de las enseñanzas de la Escuela de las Américas. En la última sesión del congreso antes de las elecciones, el enmendado McGovern-Lewis que propone eliminar el presupuesto de la SOA / WHINSEC no se aprobó por una margen de solo 15 votos. 34 de los representantes que opusieron el enmendado no volverán a ocupar sus asiento en la próxima sesión. Esta sugiere una buena probabilidad de que los fondos para la SOA sean eliminados. Si esta se logra, en las palabras invocadas por el padre Roy Bolurgeois, el fundador de la campaña para cerrar la escuela, “En el año que viene, nos deberiamos reunir para celebrar el cierre de SOA.” ¡Ojalá! Marta Greenhoe-Kaufman puede ser contactada en en el correo electrónico: g8paz@earthlink.net Para mas información sobre la Protesta Anual de la Escuela de las Americas, por favor visite: www.soaw.org