Conozca a Othiana Roffiel
A diferencia de muchos estudiantes que se graduarán de la universidad esta primavera sin ninguna idea de lo que vendrá después, Othiana Roffiel de 22 años, ya tiene un trabajo pendiente.
La joven pintora e historiadora de arte nació en la Ciudad de México y se inscribió en Savannah College of Art and Design (SCAD) en 2009. Pequeña y bonita con el pelo y los ojos oscuros, Roffiel tiene una sonrisa tranquila y ofrece una reflexión seria a las preguntas sobre su arte y sus metas para el futuro.
“Tengo un trabajo pendiente como asistente de un profesor en mi antigua escuela. Estoy muy contenta al respecto,” dijo. “Pero mi meta a largo plazo es crear un centro comunitario para las artes, donde las personas de familias de bajos ingresos se puedan expresarse a través del proceso creativo.”
Roffiel ha estado interna en instituciones de renombre como el Estudio Urquiza, un importante estudio de fotografía en Ciudad de México, así como los Museos Telfair en Savannah. Es una artista prometedora que usa un pincel para expresar su profundo interés por el cuerpo humano. Fue elegida como artista del año y exhibió su trabajo en American School Foundation's 2008 Art Fair. Le han otorgado varios reconocimientos y premios, incluyendo el Nancy N. Lewis Endowed Scholarship de SCAD en el año 2011.
Adicionalmente, Roffiel se encuentra trabajando como coordinadora del Servicio de Oportunidades para Estudiantes de SCAD, donde ofrece oportunidades para los estudiantes de SCAD como voluntarios para actividades artísticas con los niños de familias de bajos ingresos.
“Estoy a cargo de un programa llamado “Kids café,” dijo. “Yo trabajo con Second Harvest de America en varios programas después de clases. Second Harvest es un banco de alimentos sin fines de lucro cuya misión es acabar con el hambre, pero también trabajan con los centros donde los niños pueden ir a comer y participar en actividades después de clases. Nuestro meta allí no sólo es usar el arte como una forma de terapia, sino también para promover los valores importantes de la vida a través de diversos proyectos artísticos.”
Mirando sus antecedentes familiares, es fácil ver por qué Roffiel fue atraída hacia las artes.
“Mi papá es un productor de cine en Ciudad de México,” dijo. “Mi mamá es directora de eventos y directora de exposiciones de una asociación de empresas de la industria de artes gráficas. Por lo tanto, en cierto modo, ambos están involucrados en las artes.”
A pesar de que la pintura de figuras es su pasión, a ella también le gustaba su trabajo como asistente de curaduría en el Museo Telfair.
“A pesar de que me encanta hacer arte, también me encanta aprender sobre él. A veces me siento partida entre las dos,” dijo Roffiel. “En el Telfair, disfruto investigando y escribiendo biografías de los fotógrafos que aparecen en su exhibición de Fotografía Contemporánea “Fresh Focus.”
Roffiel dice que va a extrañar el ambiente único de Savannah cuando vuelva a casa este verano.
“Vivir en el centro de Savannah es como vivir en una burbuja en el tiempo,” dijo. “Me encanta estar aquí y no siento como si estuviera viviendo en los Estados Unidos. Puesto que no tengo un auto, la única Savannah que conozco es a la que mis pies me llevan.”
Al hablar de su arte, Roffiel dijo que es un intento de comunicar quién es ella.
“Figuras solitarias femeninas se convierten en las protagonistas de mis pinturas,” dijo. “Tengo mis propios motivos para crear, pero una vez pongo mi arte por ahí, soy feliz si la gente usa sus propias experiencias para interpretar la pieza. Si guío mucho a los espectadores, entonces la magia se pierde.”
El otoño pasado Roffiel usó una asignación de una clase para crear una pieza alternativa de medio de comunicación titulada “Beautiful Masks”, inspirada en una colección de ensayos escritos por el escritor mexicano Octavio Paz.
“En su obra “El laberinto de la soledad,” Paz explora por qué los mexicanos modernos se comportan de la manera que lo hacen hoy en día y se analiza cómo el pasado ha moldeado el mexicano moderno,” dijo Roffiel.
Para su propia instalación del proyecto, Roffiel contó con la ayuda de seis mujeres mexicanas que viven en Savannah- tres estudiantes de SCAD y otras tres mujeres que trabajan en el centro de Savannah. A cada mujer se le dio la oportunidad de describir lo que significa ser un mexicano que vive tan lejos de casa. Sus comentarios fueron mostrados al azar junto con las fotos desnudas en blanco y negro de las participantes. Roffiel, dijo, “todo está puesto al azar, en una mezcla de historias que son muchas, pero que también podría ser una sóla”. A cada una de las mujeres también le dieron una camiseta impresa con esta cita en la parte de la espalda: “Mi dualidad se ha convertido en mi máscara más hermosa- soy una mujer orgullosa del mundo.”
“Mi meta era permitir que cada una de estas mujeres se expresaran no sólo anónimamente, sino honestamente, y creo que algunos de sus comentarios fueron bastante sorprendentes,” dijo Roffiel. “Todas nos hicimos buenas amigas como resultado del proyecto, y actualmente estoy dándole clases de inglés a algunas de las mujeres que participaron. Ha sido una experiencia muy bonita, son mujeres increíbles.”
Dos ejemplos de sus comentarios:
“Ellos no escuchan a mi cultura. Necesito a alguien que escuche mi cultura. Ellos quieren que mi personalidad pero no mi cultura.”
“Cuando interactuamos con otros mexicanos vivimos dentro de ese dogma, pero lo bello de tener amistades Americanas es que ellos no saben eso, así que usted puede decidir ser otra persona.”
Al igual que cualquier otro joven adulto que acaba de empezar en la vida, Othiana Roffiel tiene un montón de preguntas sin respuesta sobre su propio futuro, pero esta talentosa artista ha demostrado una notable disposición para explorar todos sus intereses y habilidades.
Puede ver otros ejemplos de su arte en www.OthianaRoffiel.com
